No señor, no quiero ser la culpable, nunca más.
Es tu turno, así que siéntate y aclaremos el punto final.
¿Por qué nos gusta lastimarnos tanto?
Tú lo haces más difícil, hay que solo seguir.
¿Y por qué? Todas las posibilidades, bueno, estaban mal.
Eso es lo que consigues, cuando dejas que tu corazón gane.
Ahora estoy ahogando todos mis sentidos, con el sonido de tus latidos.
Eso es lo que consigues, cuando dejas que tu corazón gane.

No hay comentarios:
Publicar un comentario